Su frialdad se ha fijado en mi recuerdo; era tan fría, ¡tan fría!, que al estrecharla en mi pecho su corazón no latía.
Nietzsche
domingo, 9 de noviembre de 2008
lunes, 3 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
-
Si Leda al salir del río Eurotas no hubiera acariciado al hermoso cisne blanco que se encontró en el camino ; ...
-
Las Grayas, también conocidas como las viejas o las grises, eran tres hermanas que formaban parte de las deidades arcaicas previas a lo...
-
En cuanto Luciano aparecía, lo que más llamaba la atención eran sus ojos. Esos ojos habían vivido mucho; mejor dicho su ojo izquierdo, si el...