domingo, 9 de noviembre de 2008

Tu frialdad-Cambao

Su frialdad se ha fijado en mi recuerdo; era tan fría, ¡tan fría!, que al estrecharla en mi pecho su corazón no latía.
Nietzsche

1 comentario:

Catik dijo...

Que la frialdad de fuera no apague nunca el fuego interior. A veces hay que arder el doble para compensar!!
Un beso,