miércoles, 26 de noviembre de 2014

Amante del placer


martes, 25 de noviembre de 2014

El enigma de la Esfinge


Edipo encontró a la Esfinge, un monstruo enviado por Hera que se había aposentado en el monte Ficio y daba muerte a todo aquel que no pudiera adivinar sus acertijos. Atormentando al reino de Tebas.

Al acertijo de: «¿Que criatura tiene cuatro patas por la mañana, dos por la tarde y tres por la noche?», Edipo respondió correctamente que es el hombre puesto que cuando es un bebé gatea, camina con sus dos piernas cuando es adulto y cuando es anciano se apoya sobre un bastón.

 Había también otro acertijo: "Son dos hermanas, una de las cuales engendra a la otra y, a su vez, es engendrada por la primera".
 Edipo dijo: el día y la noche.

Sin embargo según dicen algunos papiros egipcios el verdadero acertijo de la Esfinge era otro;
"Aunque tiene plumas y vuela no es un pájaro, pero mata de un picotazo".
Al que Edipo contestó: es una flecha.


 Furiosa, la Esfinge se suicidó lanzándose al vacío y Edipo es nombrado el salvador de Tebas. Como premio, Edipo fue nombrado rey y se casó con la viuda de Layo, Yocasta, su verdadera madre. Tuvo con ella cuatro hijos: Polinices, Eteocles, Ismene y Antígona.

Taza de te


miércoles, 19 de noviembre de 2014

Ciudad sin alma 6





Un ciudad poblada por seres manipulados y vigilados constantemente, donde todos se parecen, una ciudad deshumanizada. Viven en un mundo que es una gran ciudad sin alma.

Un mundo poblado por maniquíes, esclavizados por el consumo y el miedo.
Una ciudad donde todo es virtual, hasta la naturaleza es virtual.

Cualquier ciudad, cualquier país, todo se compra, todo se vende. Almas en pena pululan por sus calles.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Ciudad sin alma 2



Un ciudad poblada por seres manipulados y vigilados constantemente, donde todos se parecen, una ciudad deshumanizada. Viven en un mundo que es una gran ciudad sin alma.

Un mundo poblado por maniquíes, esclavizados por el consumo y el miedo.


martes, 11 de noviembre de 2014

martes, 28 de octubre de 2014

lunes, 7 de abril de 2014

Pesadilla




Dormir no me trae felicidad,
nunca mueren las evocaciones;
mi alma se entrega a la miseria
y vive en exhalaciones.
Dormir no me trae descanso;
las sombras de los fallecidos
nunca veo al despertar
rodeando mi lecho frío.
Dormir no me trae esperanza;
cuando esté durmiendo vendrán,
y con sus tétricas imágenes
ahondarán la oscuridad.
Dormir no me trae fuerza
ni poder de protección,
sólo navego un mar oscuro,
una ola de decepción.
Dormir no me trae amigos
para calmarme y poder soportar;
todos miran, ¡con tanto desprecio!,
y aparece mi pesar.
Dormir no me trae deseos
para ocultar mi corazón perseguido;
mi único deseo es olvidar
en el sueño del fallecido.

Emily Brontë