miércoles, 10 de octubre de 2012

Lunáticos















































Por aquellos yermos y fríos  páramos, azotados por los elementos y bajo la luna pálida, dos seres taciturnos confabulados con oscuras criaturas, dialogan, quebrantando la sombría noche.

_Cariño mío, te noto muy fría y distante.

_Quizás tengas razón vida mía, pero es que últimamente no duermo muy bien.

_¿Como es eso amor mío?

_Tu murciélago Draculón es muy pesado, no deja de aletear y restregarse cada noche en mi oreja.

_Esta peluda y alada bestia. Tendré que encerrarla en el más oscuro sótano y alimentarla solo de pan y agua.

Draculón  que revoloteaba tranquilamente tras ellos, al escuchar esto, grita lleno de rabia:

_¡ No, no… agua no! Por lo menos sangría.


                                                                               Narciso del Río

No hay comentarios: