martes, 10 de enero de 2012

Rojo oscuro




Esta noche me ha traído unas rosas rojas y una botella de rioja.
Ahora nos estamos bebiendo este vino  tan sabroso,  aunque para mi gusto tiene un color  un poco rosado, yo lo prefiero con un tono más oscuro.
Toda la casa está llena de cosas rojas que me ha ido regalando, pintura de uñas, lápiz de labios, ropa interior, las cortinas, la alfombra, joyas, y así toda clase de objetos.  
Recuerdo cuando me regaló los pendientes de rubí, eran tan parecidos a dos gotas de sangre; esa noche  dormí  como los ángeles,   pero solo esa noche.
Al final todo sucedáneos, nada de parece al color rojo de la sangre; ese brillo, esa consistencia líquida y espesa, esa textura, ese tibio calor...
Me entretiene con sus baratijas, así los días van pasando y yo lo consiento, aún no se porqué. Esta noche se acabó ya no aguanto más, yo lo que quiero es el verdadero color de su sangre.

Narciso del Río

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buen relato, te felicito

saludos!!

Narcisodelrio dijo...

Muchas gracias Anónimo.